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A mostrar mensagens com a etiqueta 1975 dC
(...) la obra de Jesucristo tuvo una dimensión social y política. El individualismo del 'cristianismo-cultura' a que ha hecho referencia mira al Señor con un solo ojo y por lo tanto lo ve como un Jesús individualista que se ocupa de la salvación de individuos. Una lectura candorosa de los Evangelios nos permite ver un Jesús que, en medio de varias alternativas políticas (el fariseísmo, el saduceísmo, el celotismo y el esenismo), encarna y proclama una nueva alternativa: el Reino de Dios. Decir que Jesús es el Cristo es decribirlo én términos políticos, es afirmar que él es rey. Su reino no es de este mundo, no porque no tenga nada que ver con el mundo, sino porque no se conforma a la política de los hombres. Es un reino con su propia política, una política marcada por el sacrifício. Jesús es un rey que 'no vino para que le sirvan, sino para servir, y para dar su vida como precio para la salvación de muchos'.
Evangelizar, por lo tanto, no es ofrecer una experiencia de liberación de sentimientos de culpa, como si Cristo fuese un super-psiquiatra y su poder salvador pudiera separarse de su señorio. Evangelizar es proclamar a Jesucristo como Señor y Salvador, por cuya obra el hombre es liberado tanto de la culpa como del poder del pecado e integrado al propósito de Dios de colocar todas las cosas bajo el mando de Cristo. Como ha señalado Walter Kunneth, una cristología individualista – una cristología que contempla a Cristo únicamente en su relación con el indivíduo – deja la puerta abierta para una negación de la creación, puesto que según ella hay que entender el mundo como si existiese aparte de la Palabra de Dios que le da sentido. El Cristo proclamado por el Evangelio es el Señor de todos, en quien Dios ha actuado definitivamente en la historia a fin de formar una nueva humanidad. Evangelizar, portanto, não é oferecer uma experiência de libertação dos sentimento de culpa, como se Cris...
Como cristianos no estamos llamados a ser eficaces en la construcción de un nuevo mundo, sino a llevar a cruz de Cristo, haciendo el bien a todos nosotros... pero tampoco menos. El impacto que nuestra acción pueda tener en la sociedad es la obediencia, la respuesta fiel a la demanda de Dios en Cristo Jesús, la preocupación genuina por el prójimo como el objecto del amor de Dios.

A igreja local é uma tradução dinâmica

La Iglesia auctótona es una "traducción dinámica" que produce en su propio medio ambiente la misma clase de impacto que la Iglesia primitiva produjo en el mundo greco-romano. Usa las formas de la cultura local, pero las transforma en medios de expresión de la fe cristiana. A Igreja local é uma "tradução dinâmica" que produz em seu próprio meio o mesmo tipo de impacto que a Igreja primitiva no mundo greco-romano. Usa as formas de cultura local, mas transforma-as em meios de expressão da fé cristã.
Si en el processo de interpretación alguno de los valores o premisas de la cultura que son incongruentes con el Evangelio se integra a éste de tal manera que afecta su contenido, el resultado es un sincretismo. En todo sincretismo hay un acomodamiento del Evangelio a algún valor prevalente en la cultura, acomodamiento que generalmente tiene el propósito de hacer 'relevante' al Evangelio. Ya en siglo II los gnósticos intentaron colocar la fe cristiana en línea con ciertos énfasis de la filosofía griega. Desde entonces la historia de la teologia abunda en ilustraciones de intentos simlares. En nuestros días el ajuste del cristianismo a premisas marxistas ha dado origen a un sincretismo que pretende devolver al Evangelio su dimensión social y política: la 'teología de la liberación'. Que eta teologia haya hallado su laboratorio en América Latina – un continente marcado por el fermento revolucionario – muestra elocuentemente hasta dónde la teología es a menudo un reflejo d...
El reconocimiento del elemento subjectivo en la interpretación de las Escrituras resulta demasiado incómodo para quienes quisieran equiparar su propia teologia con la Palabra de Dios. La mentalidad racionalista preferiría concebir el Evangelio como un sistema de verdad al cual se puede llegar directamente mediante un acercamiento 'científico', 'objectivo', sin un compromisso personal. El hecho es que la objectividad absoluta no es posible. El intérprete está siempre presente en su interpretación de Evangelio, y está, presente en ella como un ser falible. Por supuesto, toda interpretación puede someterse a un control que asegure una mayor aproximación al mesaje revelado. Esa es la función de la hermenéutica como disciplina científica. Pero no se debe cerrar los ojos a la distancia que hay entre el Evangelio revelado y toda interpetación del mismo. Toda interpretación toma la forma que le impone el intérprete y por lo tanto refleja en mayor o menor grado, el contexto cu...
Una elocuente ilustración del lugar que desempeña la teología en la resistencia de la Iglesia al condicionamento social la provee el ejemplo de la iglesia confessante en su lucha contra el Nacional-socialismo en la Alemanha de Hitler. En palabras de E.H. Robertson, la resistencia cristiana a Hitler 'requeria una comprensión de la fe cristiana, una cuidadosa discriminación entre lo importante y lo trivial. Los que se resistían tenían que saber por quê valía la pena morir'. Uma ilustração eloquente do papel que a teologia desempenha na resistência da Igreja ao condicionamento social vem do exemplo da igreja confessional na sua luta contra o Nacional Socialismo na Alemanha de Hitler. Nas palavra de E.H. Robertson, a resistência cristã a Hitler "requeria uma compreensão da fé cristã, uma cuidadosa discriminção entre o que é importante e o que é trivial. Os que resistiam tinham de saber as coisas pelas quais valia a pena morrer".
The reduction of nature to fundamentals is basically a Greek approach, which arose in Greek philosophy together with the dualism between spirit and matter. The view of the universe as a web of relationships without any fundamental entities, on the other hand, is characteristic of Eastern thought.
The bootstrap hypothesis not only denies the existence of fundamental constituents of mater, but accepts no fundamental entities whatsoever – no fundamental laws, equations or principles – and thus abandons another idea which has been an essential part of natural science for hundreds of years. The notion of fundamental laws of nature was derived from the belief in a divine lawgiver which was deeply rooted in the Judeo-Christian tradition.
Our science and our technology are based on the belief that an understanding of nature implies domination of nature by man. I use the word man here because I am talking about a very important connection between the mechanistic worldview in science and the patriarchal value system, the male tendency of wanting to control everything. In the history of Western science and philosophy this connection is personified by Francis Bacon who, in the seventeenth century, advocated the new empirical method of science in passionate and often outright vicious terms. Nature has to be ‘hounded in her wanderings,’ wrote Bacon, ‘bound into service’ and made a ‘slave’. She is to be ‘put in constraint,’ and the aim of the scientists is to ‘torture nature’s secrets from her’.
The Cartesian paradigm was based on a belief in the certainty of scientific knowledge, which had been clearly stated by Descartes. In the new paradigm it is recognized that all scientific concepts and theories are limited and approximate. Science can never provide any complete and definitive understanding. Scientists do not deal with truth (in the sense of a precise correspondence between the description and the described phenomena); they deal with limited and approximated descriptions of reality.
Although their theories are leading to a world view which is similar to that of the mystics, it is striking how little this has affected the attitudes of most scientists. In mysticism, knowledge cannot be separated from a certain way of life which becomes its living manifestation. To acquire mystical knowledge means to undergo a transformation; one could even say that the knowledge is the transformation.
The actions of the Taoist sage thus arise out of his intuitive wisdom, spontaneously and in harmony with his environment. He does not need to force himself, or anything around him, but merely adapts his actions to the movements of the Tao. In the words of Huai Nan Tzu, ‘Those who follow the natural order flow in the current of the Tao’.
A Bodhisattsva is a highly evolved human being on the way to becoming a Buddha, who is not seeking enlightenment for himself alone, but has vowed to help all other beings achieve Buddhahood before he enters into nirvana. The origin of this idea lies in the decision of the Buddha – presented in Buddhist tradition as a conscious and not at all easy decision – not simply to enter nirvana, but to return to the world in order to show the path to salvation to his fellow human beings. The Bodhisattsva ideal is also consistent with the Buddhist doctrine of non-ego, because if there is no separate individual self, the idea of one individual entering nirvana alone obviously does not make much sense.